martes, 24 de noviembre de 2020

Web no dinosaúrica: Evolución

Hola a quienes me leen,

Orgullosamente, llevo unos 36 cursos libres en la pandemia, adicionales a los tutoreados. En este post les comento que estoy terminando un NanoMooc del INTEF llamado "Evolución al 4.0", en el cual se resumen las caracterizaciones de la Web desde la 1.0 a la 4.0.

Es un curso pequeño, sencillo y donde lo único debatible serían las fechas generacionales y los hitos, y de hecho los productos de otros participantes me han parecido muy sosos, simplemente repitiendo (en el mejor de los casos), la información brindada en el curso.

Yo me entusiasmé por el producto final, que es elaborar una linea de tiempo de los hitos en la evolución generacional de la Web. Se elaboró con una herramienta interesante, TimelineJS, de la cual me agradó la forma de trabajo y el resultado. Les presento mi producto.

Hay por allí algunos cursos que aún estoy realizando (y de alguno que me retiro, pues francamente tengo algo de agobio), y no sé si habrán más productos este año, así que les digo

Hasta la próxima.


Un dinosaurio cansado.

Un dinosaurio flotando en el mar


Echar sal en heridas 

es revivir el dolor. 

En mi mar de heridas 

hay tanta sal que floto.

 

Hola a quienes me leen,

Quiero comentarles vamos ya para el noveno mes de la cuarentena. Ojalá pronto nazca algo de todo esto.

Habrán notado dejé de publicar repentinamente. Encontré el último curso que emprendí fuera de foco: Quiería aprender herramientas para manejar emociones, no andar propagando mis emociones. Además, noté que dicho curso era similar al anterior: Infinidad de tareas, mucha información (en este caso muy personal y sensible para mi) y no establecí un compromiso. Así que me retiré.

Además, noto en múltiples frentes el rechazo: Me enfrasco fácilmente en diatribas con gente que no me aprecia, luego me agoto, y ellos tan felices... En particular, no solo me saturó el curso "emocional" sino las emociones diarias, incluyendo la pesudo-reactivación laboral universitaria, donde interactúo con otros dinosaurios, pero ellos provistos de cajas fuertes con espejos: Cerrados, que nada les entra y rebotan su exterior. Lo peor es que, dentro, no atesoran nada de valor...

En lo personal las cosas no andan nada bien. Este dinosaurio sigue navegando por las aguas de Internet, que es lo único que lo medio distrae de la maldad, soledad e incomprensión del mundo.

Hasta pronto,

 

Un dinosaurio cansado.